La falta de seguridad jurídica y un complejo entorno para la obtención de licencias y concesiones están frenando la inversión en el sector minero de México, cuyo gasto se ubica por debajo de las expectativas pese al alza de los precios de los metales.

Directivos de la industria habían proyectado para 2021 un sólido repunte y anticipaban que la inversión alcanzaría su nivel máximo en ocho años con US$5.030 millones, 42% por encima de los US$3.530 millones del año anterior, cuando las operaciones y los proyectos se vieron interrumpidos por suspensiones de dos meses a raíz del avance del COVID-19.

Sin embargo, el gasto real se ubicó en US$4.250 millones, 15,6% por debajo de las estimaciones originales, según la Cámara Minera de México (Camimex), luego de que las empresas anunciaran recortes de capital de cientos de millones de dólares.

La cifra es inferior a los US$4.670 millones de 2019 y se sitúa muy por debajo del máximo de US$8.420 millones de 2012.

“Uno de los factores que ha desincentivado la inversión es la falta una certeza jurídica. Cuando existen condiciones bajo un marco legal en el que vienen los inversionistas a poner su dinero y a mitad de camino son cambiadas, esto ahuyenta la inversión”, declaró el presidente de Camimex, Jaime Gutiérrez Núñez, al diario local Reforma.

RECORTE DE GASTO

Las cifras de inversión actualizadas se conocen tras una serie de reducciones de gasto introducidas por las empresas mineras en México durante 2021.

Representantes de Southern Copper, principal productor de cobre del país, dijeron a BNamericas en noviembre que las estimaciones de capex para 2021 se habían corregido a la baja a unos US$1.000 millones, frente a los US$1.340 millones indicados en julio y la previsión original de US$1.400 millones.

Las cifras incluyen inversiones en México y Perú.

Fresnillo —la mayor minera de oro y plata de México— redujo su presupuesto de capital en US$100 millones a US$580 millones en agosto, lo que, según dijo, refleja “la menor tasa de despliegue de capital en nuestras diferentes minas y proyectos”, sin entregar más detalles.

En sus resultados del 2T, compañías como Equinox Gold y Argonaut Gold confirmaron recortes de gasto para proyectos mexicanos específicos, mientras que Sierra Metals, Torex Gold, Pan American Silver y Coeur Mining rebajaron su inversión de capital combinada de US$60 millones después del 3T debido a problemas técnicos y otros asociados a la pandemia y a postergaciones de proyectos.

CAMBIO DE REGLAS

Los cambios de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador incluyen un congelamiento en la entrega de nuevas concesiones mineras y una postura más estricta en materia de permisos ambientales.

Gutiérrez indicó que la detención de las concesiones perjudicó el desarrollo de proyectos y contribuyó a una caída del gasto exploratorio.

Si bien no se entregaron cifras actualizadas para 2021, la Camimex había proyectado US$385 millones en gasto de exploración para el año, por sobre a los US$338 millones de 2020, aunque sustancialmente por debajo de los niveles anuales de más de US$500 millones observados entre 2017 y 2019.

El enfoque más estricto en los permisos, junto con las reducciones de personal en secretarías clave, fueron otros factores que impidieron el avance de los proyectos mineros.

Actualmente, hay 29 solicitudes detenidas en la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) y otras 34 en la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

ALZA DE PRECIOS

El gasto inferior al previsto en 2021 se da a pesar del significativo repunte de los precios de los principales productos mineros de México, que brindan enormes oportunidades para una mayor rentabilidad.

El oro se cotizó en torno a los US$1.800/oz en 2021, luego de tocar máximos de US$2.000/oz el año pasado.

Si bien los analistas están divididos sobre las perspectivas futuras de los metales, los precios han escalado sustancialmente desde la banda de los US$1.100-1.400/oz en 2013-2019, y la plata ha seguido una trayectoria similar.

El cobre también ha subido a más de US$4/lb en 2021, mientras que en 2019 fluctuaba en menos de US$3/lb.

La demanda del metal rojo podría incrementarse en los próximos años debido a la inversión en tecnologías bajas en carbono como las energías renovables y los vehículos eléctricos, lo que estimularía los precios.

A pesar del contexto mayormente positivo para los precios, los inversionistas mineros enfrentan un entorno político desafiante en los tres años que restan del sexenio de AMLO.

Expertos del sector minero advierten que los ataques verbales de AMLO a la industria, dirigidos principalmente a su historial social, ambiental y fiscal, junto con la propuesta de poner bajo control estatal los recursos de litio han erosionado aún más la confianza de los inversionistas y han llevado a las empresas a pedir mayor claridad al gobierno.

“Las declaraciones del presidente, el no otorgar concesiones mineras, el negar el acceso a la información, el hacer los trámites cada vez más lentos, aunque en la ley estén establecidos los términos, y la falta de personal en la Dirección General de Minas [de la Secretaría de Economía] nos hacen ver que, aunque los empresarios tengan interés, en México están reservados”, señaló Patricia Vivar, abogada especialista en minería.

Fuente: Bnamericas