La minería adaptó rápidamente muchas de sus prácticas recurrentes a los protocolos sanitarios, por lo que pudieron retomar actividades casi en su totalidad.

Con la llegada de la nueva normalidad, reanudaron operaciones con alrededor del 50% del personal operativo la totalidad de las mineras afiliadas a la Cámara Minera de México (Camimex), lo que representa el 90% del valor de la producción en el sector.

De acuerdo con Fernando Alanís, presidente de la cámara, desde la primera semana de marzo se pusieron en marcha algunos protocolos para aumentar la seguridad sanitaria de los empleados del sector, por lo que rápidamente consiguieron las autorizaciones para reanudar actividades.

“Aunque oficialmente la fecha era el 1 de junio, ellos (gobierno federal) abrieron una plataforma donde subías tu protocolo, a partir del 18 de mayo podías irlo subiendo, validarlo y recibías la probable autorización temprana de operar El 22 empezamos a recibir autorizaciones. El día 30 el 100% de las 117 operaciones tenían ya su autorización”, indicó.

El fin de semana previo a la reapertura, el director del IMSS, Zoé Robledo, informó que en el sector de la minería, habían recibido mil 814 solicitudes, de las cuales el 85% había presentado ya su protocolo para el regreso a actividades.

Desde su perspectiva, la implementación de las medidas sanitarias que requirió el gobierno federal fue relativamente sencillo para la industria minera, pues su personal trabaja con mucho equipo de protección personal y en la mayoría de los casos, se encuentran en lugares de baja aglomeración de personas y en maquinaria, por lo que la distancia entre sujetos no resulta un problema.

Aunado a ello, regularmente se cuenta con transporte de personal al sitio de trabajo en el sector, por lo que las mayores modificaciones y que requirieron más tiempo se dieron en las zonas habilitadas como dormitorios.

“Quizás las adecuaciones mayores fueron en turnos, tuvimos que reorganizarlos para minimizar la cantidad de gente que puede estar presente en un turno, incrementar los turnos de los comedores para reducir el número de gente. Y también en muchas de las unidades mineras, en lugares apartados, se cuenta con campamentos, hubo que adecuarlos para asegurarnos que los roles de uso de habitaciones fueran adecuados para tener la limpieza adecuada”, explicó.

Tras la pandemia, de acuerdo con Alanís, en las empresas que él representa no se dio la pérdida de empleos directos; sin embargo, estimó que el desempleo en sus proveedores habría alcanzado hasta 71 mil puestos.

A pesar del paro en la actividad, la industria no dejó de abastecer producto a la industria, aunque sí se vio presionado, especialmente por la proveeduría para el sector médico, que se mantuvo activo. De acuerdo con Alberto Vázquez, abogado especializado en el sector, durante los dos meses de suspensión de actividades, se consumió el stock de varias materias.

“Había existencia suficiente para no poner en riesgo al sector médico, lo que se mencionaba es que para la fabricación de respiradores, inhaladores, el flúor, un mineral muy importante para esto, nunca se puso en riesgo. Pero las reservas de los minerales se estaban agotando”, explicó.

Mejor futuro minero, prevén

De cara al futuro y luego de un 2019 en que no se entregó una sola nueva concesión para el sector, el líder minero consideró que se ha alcanzado una mejor interlocución con el gobierno federal, mismo que incluso ha cambiado el discurso hacia esta industria.

“Actualmente contamos con una subsecretaría de Minería y eso nos ha ayudado mucho. (…) Esa imagen que originalmente traían poco a poco ha ido cambiando y la percepción, el mismo discurso del presidente, del que tenía hace un par de años, recién ingresado, hoy es muy diferente. Hoy considera a la minería como esencial no solo desde el punto de vista económico, sino para el desarrollo de la economía de muchas comunidades”, comentó Alanís.

Fuente: Forbes.