La construcción de la nueva acería de Ternium en Pesquería avanza a paso firme y se perfila como una de las inversiones industriales más relevantes de los últimos años en México. Con una inversión de 4 mil millones de dólares y un avance cercano al 70%, el complejo busca fortalecer la cadena de suministro regional y responder a la creciente demanda de acero impulsada por el nearshoring en Norteamérica.
La nueva instalación tendrá capacidad para producir 2.6 millones de toneladas anuales de planchón, mientras que su planta de reducción directa (DRI) aportará 2.1 millones de toneladas de hierro reducido al año, permitiendo a la compañía integrar gran parte de su proceso siderúrgico dentro del país.
Más allá del aumento en capacidad productiva, el proyecto representa una apuesta estratégica para cumplir con los requisitos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), particularmente con la regla conocida como melt & pour, que exige que el acero sea fundido y colado en la región para ser considerado de origen norteamericano.
Actualmente, la planta de laminación en caliente de Ternium en Pesquería opera con planchón importado desde Brasil. Una vez concluida la nueva acería, la empresa podrá abastecer internamente una parte significativa de sus necesidades de acero, fortaleciendo la competitividad de sectores como el automotriz, electrodomésticos y manufactura avanzada.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su enfoque en eficiencia energética. La operación contempla el uso de hierro reducido caliente proveniente directamente de la planta DRI hacia el horno eléctrico de arco (EAF), evitando procesos de enfriamiento y recalentamiento que elevan el consumo energético.
Para alimentar el proceso, la compañía prevé utilizar una mezcla compuesta por aproximadamente 65% de hierro reducido y 35% de chatarra reciclada, una combinación que busca equilibrar costos, desempeño metalúrgico y sostenibilidad.
La magnitud de la obra también se refleja en su infraestructura. El complejo incluye sistemas de almacenamiento, transporte de materiales y torres industriales de gran altura que requirieron soluciones de ingeniería especializadas. Para algunas maniobras críticas, Ternium utilizó una grúa de 3 mil toneladas de capacidad, debido a las exigencias técnicas del montaje.
Durante la fase de construcción participan cerca de 6,500 trabajadores en actividades mecánicas, eléctricas y de montaje, mientras que en las etapas civiles llegaron a involucrarse alrededor de 3,500 personas, generando una importante derrama económica para la región.
El inicio de operaciones está previsto para febrero de 2027. Sin embargo, especialistas señalan que el reto más importante comenzará durante la puesta en marcha, cuando todos los sistemas deberán operar de manera sincronizada para transformar mineral de hierro en acero terminado de forma continua y eficiente.
Con esta expansión, Ternium busca consolidar a México como un actor clave dentro de la nueva geografía industrial de Norteamérica, en un contexto donde la relocalización de empresas y las exigencias de trazabilidad están redefiniendo las cadenas de suministro del sector manufacturero.
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